La gente comió hasta quedar saciadas

SÁBADO DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, O SANTA MARÍA EN SÁBADO, MEMORIA LIBRE.

1Re 12,26-32:13,33-34
Sal 105
Mc 8,1-10

Mc8 1Por aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: 2«Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, 3y si los despido a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos». 4Le replicaron sus discípulos: «¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?». 5Él les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos contestaron: «Siete». 6Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. 7Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y mandó que los sirvieran también. 8La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; 9eran unos cuatro mil y los despidió; 10y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

La mies es abundante y los obreros pocos

VIERNES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, SANTOS CIRILO, MONJE, Y METODIO, OBISPO, PATRONOS DE EUROPA, FIESTA.

Hch 13,46-49
Sal 116
Lc 10,1-9

Lc10 1Después de esto, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. 2Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. 3¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino. 5Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. 6Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. 7Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa en casa. 8Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, 9curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “El reino de Dios ha llegado a vosotros”.

Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños

JUEVES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA.

1 Re 11,4-13
Sal 105
Mc 7,24-30

24Desde allí fue a la región de Tiro. Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse. 25Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. 26La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. 27Él le dijo: «Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». 28Pero ella replicó: «Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños». 29Él le contestó: «Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija». 30Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre

MIÉRCOLES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA.

1 Re 10,1-10
Sal 36
Mc 7,14-23

14Llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchad y entended todos: 15nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre». 16 17Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. 18Él les dijo: «¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, 19porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina». (Con esto declaraba puros todos los alimentos). 20Y siguió: «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. 21Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, 22adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. 23Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres

MARTES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA, O BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE LOURDES, MEMORIA LIBRE.

1 Re 8,22-23.27-30
Sal 83
Mc 7,1-13

Mc7 1Se reunieron junto a él los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; 2y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. 3(Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, 4y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). 5Y los fariseos y los escribas le preguntaron: «¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?». 6Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. 7El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. 8Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». 9Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. 10Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. 11Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son corbán, es decir, ofrenda sagrada”, 12ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; 13invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

Los que lo tocaban se curaban

LUNES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, SANTA ESCOLÁSTICA, VIRGEN, MEMORIA OBLIGATORIA.

1 Re 8,1-7.9-13
Sal 131
Mc 6,53-56

53Terminada la travesía, llegaron a Genesaret y atracaron. 54Apenas desembarcados, lo reconocieron 55y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. 56En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que la tocaban se curaban.

Vosotros sois la luz del mundo

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO.

Is 58,7-10
Sal 111,4-5.6-7.8a.9
1 Co 2,1-5
Mt 5,13-16

13Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. 14Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. 15Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. 16Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos.

Andaban como ovejas que no tienen pastor

SÁBADO DE LA IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA O SANTA MARÍA EN SÁBADO, MEMORIA LIBRE, O SAN JERÓNIMO EMILIANI, MEMORIA LIBRE, O SANTA JOSEFINA BAKHITA, VIRGEN, MEMORIA LIBRE.

1 Re 3,4-13
Sal 118,9.10.11.12.13.14
Mc 6,30-34

30Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. 31Él les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. 32Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. 33Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. 34Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

Es Juan, a quién yo decapité, que ha resucitado.

VIERNES DE LA IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA.

Eclo 47,2-11
Sal 17,31.47.50.51
Mc 6,14-29

14Como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él». 15Otros decían: «Es Elías». Otros: «Es un profeta como los antiguos». 16Herodes, al oírlo, decía: «Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado». 17Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, 18y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. 19Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, 20porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. 21La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. 22La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré». 23Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». 24Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista». 25Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista». 26El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. 27Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, 28trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. 29Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Los fue enviando

JUEVES DE LA IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, SANTOS PABLO MIKI Y COMPAÑEROS, MÁRTIRES, MEMORIA OBLIGATORIA.

1 Re 2,1-4.10-12
Sal 1Cro 29,10,11abc.11d-12a.12bcd
Mc 6,7-13

7Llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. 8Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; 9que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. 10Y decía: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. 11Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos». 12Ellos salieron a predicar la conversión, 13echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.