El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

Domingo XXXI del tiempo ordinario.

Sab 11,22-12,2
Sal 144
2 Tes 1,11-2,2
Lc 19,1-10

19 1Entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, 3trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. 4Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí. 5Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo: «Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa». 6Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento. 7Al ver esto, todos murmuraban diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador». 8Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor: «Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más». 9Jesús le dijo: «Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. 10Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

03-11 San Martín de Porres

San Martín de Porres, religioso
Santos Germán, Teófilo y Cirilo, mártires
San Libertino de Agrigento, obispo y mártir
San Pápulo, mártir
Santos Valentín e Hilario, mártires
San Guenael, abad
Santa Silvia, madre de familia
San Pirmino, abad y obispo
San Juanicio, monje
Santa Odrada, virgen
San Ermengol de Urgel, obispo
Beato Berardo de Mársica, obispo
Beata Alpaide, virgen
Santa Ida, reclusa
Beato Simón Balachi, religioso
San Carlos Borromeo, obispo
San Pedro Francisco Nerón, presbítero y mártir
Beato Manuel Lozano Garrido, laico

02-11 Los fieles difuntos

Conmemoración de todos los fieles difuntos
San Victorino de Pettau, obispo y mártir
San Justo de Trieste, mártir
Santos Carterio, Estiriaco, Tobías, Eudoxio, Agapio y compañeros, mártires
Santos Acindino, Pegasio, Aftonio, Epidíforo, Anempodisto y muchos compañeros, mártires
San Marciano de Siria, eremita
San Ambrosio, abad
San Domnino de Vienne, obispo
Santa Winefrida, virgen
San Jorge de Vienne, obispo
San Malaquías de Down y Connor, obispo
Beata Margarita de Lorena, religiosa
Beato Juan Bodey, mártir
Beato Pío de San Luis Campidelli, religioso

En la casa de mi Padre hay muchas estancias.

Sábado de la XXX semana del tiempo ordinario. Conmemoración de los fieles difuntos.

Lm 3,17-26
Sal 129
Rm 6,3-9
Jn 14,1-6

14 1No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. 2En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. 3Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. 4Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». 5Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». 6Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.

01-11 Todos los Santos

Todos los Santos
San Cesáreo, mártir
San Benigno de Dijón, presbítero y mártir
San Austremonio de Auvernia, obispo
San Marcelo de París, obispo
San Rómulo, abad y presbítero
San Severino, monje
San Magno de Milán, obispo
San Vigor de Bayeux, obispo
San Licinio de Angers, obispo
San Maturino, presbítero
San Audomaro de Thérouanne, monje y obispo
Beato Rainiero Aretino, religioso
Beatos Pedro Pablo Navarro, Dionisio Fujishima, Pedro Onizuka Sandayu y Clemente Kyuemon, mártires
Santos Jerónimo Hermosilla, Valentín de Berriochoa y Pedro Almató Ribeira, mártires
Beato Eudald d´Igualada, religioso y mártir
Beato Ruperto Mayer, religioso presbítero
Beato Teodoro Jorge Romzsa, obispo y mártir

Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Viernes de la XXX semana del tiempo ordinario. Solemnidad de Todos los Santos.

Solemnidad de Todos los Santos, que están con Cristo en la gloria. En el gozo único de esta festividad, la Iglesia Santa, todavía peregrina en la tierra, celebra la memoria de aquellos cuya compañía alegra los cielos, recibiendo así el estímulo de su ejemplo, la dicha de su patrocinio y, un día, la corona del triunfo en la visión eterna de la divina Majestad.

Ap 7,2-4.9-14
Sal 23
1 Jn 3,1-3
Mt 5,1-12a

5 1Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; 2y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo: 3«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. 5Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. 6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. 7Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. 9Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. 12Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

31-10 San Alonso Rodríguez

San Epímaco de Pelusio, mártir
San Quintín, mártir
San Foilán, abad
San Antonino de Milán, obispo
San Wolfgango de Ratisbona, monje y obispo
Beato Cristóbal de Romagna, religioso presbítero
Beato Tomás de Florencia Bellaci, religioso
Beato Domingo Collins, religioso y mártir
San Alonso Rodríguez, religioso
Beata Irene Stefani, virgen
Beato León Nowakowski, presbítero y mártir
Beato Timoteu de Palafrugell, presbítero y mártir
Beato Gjon Pantalia, religioso y mártir
Santa María Purísima de la Cruz Salvat Romero, religiosa

No cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén.

Jueves de la XXX semana del tiempo ordinario, feria.

Rom 8,31b-39
Sal 108
Lc 13,31-35

31En aquella misma ocasión, se acercaron unos fariseos a decirle: «Sal y marcha de aquí, porque Herodes quiere matarte». 32Y les dijo: «Id y decid a ese zorro: “Mira, yo arrojo demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día mi obra quedará consumada. 33Pero es necesario que camine hoy y mañana y pasado, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén”. 34¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no habéis querido. Mirad, vuestra casa va a ser abandonada. 35Os digo que no me veréis hasta el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!».

Vendrán de oriente y occidente, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

Miércoles de la XXX semana del tiempo ordinario, feria.

Rom 8,26-30
Sal 12
Lc 13,22-30

22Y pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se encaminaba hacia Jerusalén. 23Uno le preguntó: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Él les dijo: 24«Esforzaos en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. 25Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta diciendo: “Señor, ábrenos”; pero él os dirá: “No sé quiénes sois”. 26Entonces comenzaréis a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas”. 27Pero él os dirá: “No sé de dónde sois. Alejaos de mí todos los que obráis la iniquidad”. 28Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros os veáis arrojados fuera. 29Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».

30-10 San Marcelo Centurión

San Marciano de Siracusa, obispo
San Serapión de Antioquía, obispo
Santa Eutropia, mártir
San Marcelo el centurión, mártir
Santos Claudio, Lupercio y Victorio, mártires
San Máximo de Cuma, mártir
San Germán de Capua, obispo
San Gerardo de Potenza, obispo
Beata Bienvenida Boiani, virgen
Beato Juan Slade, mártir
Beato Terencio Alberto O’Brien, obispo y mártir
San Ángel de Acri, religioso presbítero
Beato Juan Miguel Langevin, presbítero y mártir
Beato Alejo Zarycky, presbítero y mártir