10-12 Santa Eulalia de Mérida

Santa Eulalia de Mérida, virgen y mártir
San Mauro, mártir
San Gemelo, mártir
San Gregorio III, papa
San Lucas de Insula, obispo
Santos Edmundo Gennings y Suintino Wells, mártires
Santos Poliodoro Plasden y Eustacio White y beatos Brian Lacy, Juan Mason y Sidney Hogdson, mártires
San Juan Roberts y beato Tomás Somers, presbíteros y mártires
Beato Marco Antonio Durando, presbítero y fundador
Beato Arsenio de Trigolo, presbítero y fundador
Beato Gonzalo Viñes Masip, presbítero y mártir
Beatos Antonio Martín Hernández y Agustín García Calvo, religiosos mártires
Beato Marcelino Martín Rubio, monje mártir

Hoy hemos visto maravillas

Lunes de la II semana de Adviento, feria o san Juan Diego Cuauhtlatoatzin, memoria libre.

Is 35,1-10
Sal 84
Lc 5,17-26

17Un día estaba él enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones. 18En esto, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. 19No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas, y lo pusieron en medio, delante de Jesús. 20Él, viendo la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados están perdonados». 21Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos: «¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?». 22Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo: 23«¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? 24Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: “A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa”». 25Y, al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios. 26El asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y, llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto maravillas».

09-12 San Juan Diego Cuauhtlatoatzin

San Juan Diego Cuauhtlatoatzain, laico
Santa Leocadia, virgen y mártir
San Siro de Pavía, obispo
Santa Gorgonia, madre de familia
San Cipriano de Genouillac, abad
Beatos Simón Takeda y compañeros, mártires
Beato Liborio Wagner, presbítero y mártir
San Pedro Fourier, presbítero y fundador
Beato Bernardo María de Jesús Silvestrelli, religioso presbítero
Beato José Ferrer Esteve, presbítero y mártir
Beatos Ricardo de los Ríos Fabregat, Julián Rodríguez Sánchez y José Giménez López, presbíteros y mártires

Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

II domingo de Adviento. Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Bienventurada Virgen María, patrona de España.

Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, que, realmente llena de gracia y bendita entre las mujeres en previsión del Nacimiento y de la Muerte salvífica del Hijo de Dios, desde el mismo primer instante de su Concepción fue preservada de toda culpa original, por singular privilegio de Dios. En este mismo día fue definida el año 1854 por el papa Pío IX como verdad dogmática recibida por antigua tradición.

Gén 3,9-15.20
Sal 97
Rom 15,4-9
Lc 1,26-38

26En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». 29Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. 30El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». 34Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». 35El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. 36También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37porque para Dios nada hay imposible». 38María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.

08-12 La Inmaculada Concepción de la Virgen María

Solemnidad de la Concepción Inmaculada de la bienaventurada Virgen María
San Macario, mártir
San Eutiquiano, papa
San Eucario, obispo
San Patapio, eremita
San Romarico, abad
San Teobaldo de Marly, abad
Beato Juan Minami, mártir
San Nadal Chabanel, presbítero y mártir
Santa Narcisa de Jesús Martillo Morán, virgen
Beato José María Zabal Blasco, mártir
Beato Luis Liguda, presbítero y mártir

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas.

Sábado de la I semana de Adviento. San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.

Is 30,19-21.23-26
Sal 146
Mt 9,35-10,1.5a.6-8

35Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. 36Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». 37Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; 38rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies». 10 1Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. 5A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: 6 id a las ovejas descarriadas de Israel. 7Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. 8Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis.

07-12 San Ambrosio

San Ambrosio de Milán, obispo y doctor de la Iglesia
San Sabino de Spoleto, obispo y mártir
San Atenodoro, mártir
San Urbano de Teano, obispo
San Juan el Silencioso o Hesicasta, monje y obispo
Santa Fara, abadesa
San Carlos Garnier, presbítero y mártir
Santa María Josefa Rossello, virgen y fundadora

Jesús cura a dos ciegos que creen en él.

Viernes de la I semana de Adviento, feria o san Nicolás, obispo, memoria libre.

Is 29,17-24
Sal 26
Mt 9,27-31

27Cuando Jesús salía de allí, dos ciegos lo seguían gritando: «Ten compasión de nosotros, hijo de David». 28Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo: «¿Creéis que puedo hacerlo?». Contestaron: «Sí, Señor». 29Entonces les tocó los ojos, diciendo: «Que os suceda conforme a vuestra fe». 30Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Cuidado con que lo sepa alguien!». 31Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.

El que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos.

Jueves de la I semana de Adviento.

Is 26,1-6
Sal 117
Mt 7,21.24-27

21No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 24El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. 25Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. 26El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. 27Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».