San Juan Diego Cuauhtlatoatzain, laico Santa Leocadia, virgen y mártir San Siro de Pavía, obispo Santa Gorgonia, madre de familia San Cipriano de Genouillac, abad Beatos Simón Takeda y compañeros, mártires Beato Liborio Wagner, presbítero y mártir San Pedro Fourier, presbítero y fundador Beato Bernardo María de Jesús Silvestrelli, religioso presbítero Beato José Ferrer Esteve, presbítero y mártir Beatos Ricardo de los Ríos Fabregat, Julián Rodríguez Sánchez y José Giménez López, presbíteros y mártires
II domingo de Adviento. Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Bienventurada Virgen María, patrona de España.
Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, que, realmente llena de gracia y bendita entre las mujeres en previsión del Nacimiento y de la Muerte salvífica del Hijo de Dios, desde el mismo primer instante de su Concepción fue preservada de toda culpa original, por singular privilegio de Dios. En este mismo día fue definida el año 1854 por el papa Pío IX como verdad dogmática recibida por antigua tradición.
Gén 3,9-15.20 Sal 97 Rom 15,4-9 Lc 1,26-38
26En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». 29Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. 30El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». 34Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». 35El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. 36También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37porque para Dios nada hay imposible». 38María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.
Solemnidad de la Concepción Inmaculada de la bienaventurada Virgen María San Macario, mártir San Eutiquiano, papa San Eucario, obispo San Patapio, eremita San Romarico, abad San Teobaldo de Marly, abad Beato Juan Minami, mártir San Nadal Chabanel, presbítero y mártir Santa Narcisa de Jesús Martillo Morán, virgen Beato José María Zabal Blasco, mártir Beato Luis Liguda, presbítero y mártir
Sábado de la I semana de Adviento. San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.
Is 30,19-21.23-26 Sal 146 Mt 9,35-10,1.5a.6-8
35Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. 36Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». 37Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; 38rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies». 10 1Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. 5A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: 6 id a las ovejas descarriadas de Israel. 7Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. 8Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis.
San Ambrosio de Milán, obispo y doctor de la Iglesia San Sabino de Spoleto, obispo y mártir San Atenodoro, mártir San Urbano de Teano, obispo San Juan el Silencioso o Hesicasta, monje y obispo Santa Fara, abadesa San Carlos Garnier, presbítero y mártir Santa María Josefa Rossello, virgen y fundadora
Viernes de la I semana de Adviento, feria o san Nicolás, obispo, memoria libre.
Is 29,17-24 Sal 26 Mt 9,27-31
27Cuando Jesús salía de allí, dos ciegos lo seguían gritando: «Ten compasión de nosotros, hijo de David». 28Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo: «¿Creéis que puedo hacerlo?». Contestaron: «Sí, Señor». 29Entonces les tocó los ojos, diciendo: «Que os suceda conforme a vuestra fe». 30Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Cuidado con que lo sepa alguien!». 31Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.
San Nicolás de Mira, obispo Santa Asela, virgen Santos Dionisia, Mayórico, y compañeros, mártires San Obicio, penitente Beato Pedro Pascual, obispo y mártir San José Nguyen Duy Khang, catequista mártir Beata Luisa María Frías Cañizares, virgen y mártir Beato Janos Scheffler, obispo y mártir
21No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 24El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. 25Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. 26El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. 27Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».
Santa Crispina Thagorense, mártir San Sabas, abad San Lúcido, monje San Geraldo de Braga, obispo Beato Bartolomé Fanti, religioso presbítero San Juan Almond, presbítero y mártir Beato Nicolás Stensen, obispo Beato Juan Bautista Fouque, presbítero Beato Felipe Rinaldi, religioso presbítero Beato Narciso Putz, presbítero y mártir
Miércoles de la I semana de Adviento, feria o san Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia, memoria libre.
Is 25,6-10a Sal 22 Mt 15,29-37
29Desde allí Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él. 30Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies y él los curaba. 31La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al Dios de Israel. 32Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino». 33Los discípulos le dijeron: «¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?». 34Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos contestaron: «Siete y algunos peces». 35Él mandó a la gente que se sentara en el suelo. 36Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente. 37Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos.