02-12 San Habacuc

San Habacuc, santo del AT
Santa Bibiana, mártir
San Pimenio, presbítero y mártir
San Cromacio de Aquilea, obispo
San Silverio, papa mártir
Beato Juan Ruysbroeck, religioso presbítero
Beata María Ángela Astorch, abadesa
Beato Rafael Chylinski, religioso presbítero
Beato Zef Palaj (Bernardin), presbítero y mártir
Beato Iván Slezyuk, obispo y mártir 

San Habacuc, profeta. Uno de los profetas menores, autor de la profecía que lleva su nombre en el Antiguo Testamento. Su nombre, que designa una planta, la menta acuática, lo llevó también otro profeta en Judá, del que habla el libro de Daniel (14,33-39) y que no puede confundirse con éste. Su libro contiene varias quejas del profeta a Dios sobre la injusticia dominante y las respuestas de Dios, siendo el capítulo 3 una visión en forma de himno, llena de hermosas imágenes. Respecto a la datación, muchos señalan el siglo VII antes de Cristo, entre el 625 y el 612, en que tuvo lugar la destrucción de Nínive.

Fuente: Todos los Santos. José Luis Repetto. Ed. BAC

¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis!

Martes de la I semana de adviento.

Is 11,1-10
Sal 71,1-2.7-8.12-13.17
Lc 10,21-24

Lectura del santo Evangelio según san Lucas:

21En aquella hora, se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. 22Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». 23Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! 24Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».

Palabra del Señor.

01-12 San Nahúm

San Nahúm, santo del AT
San Castriciano de Milán, obispo
Santa Florencia, virgen
San Leoncio de Frejus, obispo
San Domnolo de Le Mans, obispo
San Agerico de Verdún, obispo
San Eloy de Noyon, obispo
Beato Antonio Bonfadini, religioso presbítero
Beato Juan Beche, abad y mártir
Santos Edmundo Campion, Rodolfo Sherwin y Alejandro Briant, presbíteros y mártires
Beato Ricardo Langley, mártir
Beata María Clara del Niño Jesús, virgen y fundadora
Beato Charles de Foucauld, presbítero y fundador
Beato Casimiro Sykulski, presbítero y mártir
Beata Liduina Meneguzzi, virgen
Beata Clementina Nengapeta Anuarite, virgen y mártir
Beata María Rosa de Jesús Pellesi, virgen 

San Nahúm, profeta. Profeta cuyo nombre significa «Consolado», o «Dios consuela». Era oriundo de Elcós, cuya localización exacta se discute. Fue contemporáneo del profeta Jeremías y ejerció su ministerio entre la caída de Tebas (663 a. C.) y la de Nínive (612 a. C.). Anunció la destrucción de Nínive a causa de sus crímenes, afirmando que ciertamente «el Señor es paciente, pero tiene gran poder y no deja pasar nada» (1,3).

Fuente: Todos los Santos. José Luis Repetto. Ed. BAC

30-11 San Mirocles de Milán

San Andrés, apóstol
San Mirocles de Milán, obispo
San Tugdual, abad y obispo
San Gálgano Guidotti, eremita
Beato Juan de Vercelli, religioso presbítero
Beato Federico, religioso
San Cutberto Mayne, presbítero y mártir
Beato Alejandro Crow, presbítero y mártir
San Tadeo Liu Ruiting, presbítero y mártir
San José Marchand, presbítero y mártir
Beatos Miguel Ruedas Mejías y seis compañeros, religiosos mártires
Beato José Otín Aguilé, presbítero y mártir
Beato Ludovico Roque Gietyngier, presbítero y mártir 

San Mirocles de Milán, obispo. Sexto obispo de Milán, estuvo presente en el concilio romano de 313 y en el de Arles en el 314, debatiendo la cuestión donatista, y era por ello obispo de Milán cuando en esta ciudad Constantino firmó el famoso edicto que dio libertad al cristianismo. Lo elogia san Ambrosio en sus escritos.

Fuente: Todos los Santos. José Luis Repetto. Ed. BAC

29-11 San Saturnino de Cartago

San Saturnino de Cartago, mártir
San Saturnino de Toulouse, obispo y mártir
San Filomeno, mártir
Santa Iluminada, virgen
San Jacobo de Sarug, obispo
San Radbodo de Utrecht, obispo
Beato Eduardo Burden, presbítero y mártir
Beatos Jorge Errington, Guillermo Gibson y Guillermo Knight, presbíteros y mártires
Beatos Dionisio de la Natividad Berthelot y Redento de la Cruz Rodríguez, religiosos mártires
Beato Bernardo de Hoyos, religioso presbítero
San Francisco Antonio Fasani, religioso presbítero
Beata María Magdalena de la Encarnación, virgen y fundadora
Beato Alfredo Simón Colomina, presbítero y mártir 

San Saturnino de Cartago, mártir. Cartaginés que en la persecución de Decio (250) fue arrestado y atormentado para que apostatara, pero él se mantuvo firme en la confesión de la fe cristiana. Llevado a Roma, fue nuevamente atormentado de forma cruel, convirtiendo al cristianismo al tirano Graciano y siendo seguidamente decapitado. Su cuerpo fue sepultado en la Via Salaria en el cementerio de Trasón. Cuenta su martirio san Dámaso.

Fuente: Todos los Santos. José Luis Repetto. Ed. BAC

¡Velad!

Domingo I de Adviento.

Is 63,16b-17,19b:64,2b-7
Sal 79,2ac.3bc,15-16,18-19
1Co 1,3-9
Mc 13,33-37

Lectura del santo Evangelio según san Marcos:

33Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. 34Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. 35Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: 36no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. 37Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!».

Palabra del Señor.

28-11 San Irenarco

San Irenarco, mártir
Santos Papiniano, Mansueto y otros nueve, obispos mártires
San Esteban el Joven, monje mártir
Santa Teodora de Rossano, abadesa
San Jacobo de la Marca, religioso presbítero
Beato Jacobo Thompson, presbítero y mártir
San Andrés Tran Van Trông, mártir
Beatos Juan Jesús Adradas Gonzalo y catorce compañeros, mártires
Beato Luis Campos Górriz, mártir
Beatos Francisco Esteban Lacal, Vicente Blanco Guadilla y once compañeros, mártires 

San Irenarco, mártir. A este mártir le tocaba atormentar a unas mujeres cristianas que confesaban con constancia la fe en Sebaste de Armenia, siendo Diocleciano emperador y Máximo presidente, pero el ejemplo de aquellas mujeres le convirtió a él. Al declararse cristiano hubo de afrontar asimismo la muerte, y así lo hizo, muriendo decapitado. Siglo IV.

Fuente: Todos los Santos. José Luis Repetto. Ed. BAC

Estad despiertos en todo tiempo

Sábado de la XXXIV semana del tiempo ordinario.

Ap 22,1-7
Sal 94,1-2.3-5.6-7
Lc 21.34-36

Lectura del santo Evangelio según san Lucas:

34Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; 35porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. 36Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

27-11 Santos Facundo y Primitivo

Santos Facundo y Primitivo, mártires
San Laverio, mártir
San Valeriano de Aquilea, obispo
San Jacobo el Interciso, mártir
San Máximo de Riez, abad y obispo
San Eusicio, eremita
San Sifrido de Carpentras, obispo
San Acario de Noyon-Tournay, monje y obispo
Santa Bilhildis, virgen y fundadora
San Fergusto, obispo
San Virgilio de Salzburgo, obispo
San Gulstano, monje
Beato Bernardino de Fossa, religioso presbítero
Beatos Tomás Koteda Kiuni y sus diez compañeros, mártires
Beato Bronislao Kostowski, mártir 

Santos Facundo y Primitivo, mártires. Mártires gallegos del siglo IV, de cuyo martirio existen unas actas que no se acreditan históricamente. Su culto es muy antiguo, constando ya en la época visigoda. En el 878 se construyó en su memoria una basílica por parte de Alfonso III de León, y allí se instaló una comunidad monacal huida de Córdoba. Al lugar se le llamó Sahagún. Con Alfonso VI sería Sahagún el foco principal de la reforma cluniacense en España.

Fuente: Todos los Santos. José Luis Repetto. Ed. BAC

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán

Viernes de la XXXIV semana del tiempo ordinaria.

Ap 20,1-4.11-21,2
Sal 83,3.4.5-6
Lc 21,29-33

Lectura del santo Evangelio según san Lucas:

29Y les dijo una parábola: «Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: 30cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano. 31Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. 32En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. 33El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Palabra del Señor.