Se bautizó Jesús y vio que el Espíritu de Dios se posaba sobre él.

Fiesta del Bautismo del Señor.

Fiesta del Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo, en el que maravillosamente es proclamado como Hijo amado de Dios, las aguas son santificadas, el hombre es purificado y se alegra toda la tierra.

Is 42,1-4.6-7
Sal 28,1-2.3ac-4.3b.9b-10
Hch 10,34-38
Mt 3,13-17

13Por entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice. 14Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?». 15Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan se lo permitió. 16Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. 17Y vino una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

12-01 San Antonio Mariá Pucci

San Arcadio, mártir
Santos Tigrio y Eutropio, mártires
Santa Cesárea, abadesa
San Ferreolo de Grenoble, obispo y mártir
San Benito Biscop, abad
San Elredo de Rievaulx, abad
San Martín de la Santa Cruz, religioso presbítero
Beatos Luis Amagasu Uyemon, Pablo Nizhihori Shikibu y cincuenta y un compañeros, mártires
San Bernardo de Corleone, religioso
Santa Margarita Bourgeoys, virgen y fundadora
Beato Antonio Fournier, mártir
Beato Pedro Francisco Jamet, presbítero
San Antonio María Pucci, religioso presbítero
Beato Nicolás Bunkerd Kitbamrung, presbítero y mártir

Y enseguida la lepra se le quitó.

Sábado de la II semana de Navidad, feria.

1 Jn 5,5-13
Sal 147,12-13.14-15.19-20
Lc 5,12-16

12Sucedió que, estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús, cayendo sobre su rostro, le suplicó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 13Y extendiendo la mano, lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida la lepra se le quitó. 14Y él le ordenó no comunicarlo a nadie; y le dijo: «Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación según mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». 15Se hablaba de él cada vez más, y acudía mucha gente a oírlo y a que los curara de sus enfermedades. 16Él, por su parte, solía retirarse a despoblado y se entregaba a la oración.

11-01 Beata Ana María Janer Anglarill

San Higinio, papa
San Salvio, mártir
San Tipaso, mártir
San Pedro «Apselamo» o «Bálsamo», mártir
San Leucio de Brindisi, obispo
Santa Honorata, virgen
San Teodosio, monje
San Paulino de Aquilea, obispo
Beato Bernardo Scammacca, religioso presbítero
Beato Guillermo Carter, mártir
Beatos Juan y Pedro Hattori, y Miguel y Tomás Mitsuishi , mártires
Santo Tomás de Cori, religioso presbítero
Beata Ana María Janer Anglarill , virgen y fundadora
Beato Francisco Rogaczewski, presbítero y mártir

Hoy se ha cumplido esta Escritura

Viernes de la II semana de Navidad, feria.

1 Jn 4,19-5,4
Sal 71,1-2.14.15c
Lc 4,14-22

14Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. 15Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan. 16Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. 17Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: 18«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; 19a proclamar el año de gracia del Señor». 20Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él. 21Y él comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír». 22Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».

10-01 Santa María de los Dolores Rodríguez Ortega Sopeña

San Melquíades, papa
San Pablo «el ermitaño», monje eremita
San Gregorio de Nisa, obispo y confesor
San Juan de Jerusalén, obispo
San Petronio de Die, monje y obispo
San Marciano, presbítero
San Valerio, eremita
San Domiciano de Melitene, obispo
San Agatón, papa
San Arconte de Viviers, obispo
San Pedro Urséolo, monje eremita
Beato Benincasa, abad
San Guillermo de Bourges, abad y obispo
Beato Gonzalo de Amarante, religioso presbítero
Beato Gregorio X, papa
Beato Egidio Di Bello, religioso
Beata Ana de los Ángeles Monteagudo, virgen
Beata Adèle de Batz de Trenquelléon, fundadora
Santa Francisca de Sales Aviat, virgen y fundadora
Beata María Dolores Rodríguez Sopeña, virgen y fundadora

«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo».

Jueves de la II semana de Navidad, feria, o San Eulogio de Córdoba, memoria obligatoria en la Diócesis de Córdoba.

1 Jn 4,11-18
Sal 71,1-2.10.12-13
Mc 6,45-52

45Enseguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. 46Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. 47Llegada la noche, la barca estaba en mitad del mar y Jesús, solo, en tierra. 48Viéndolos fatigados de remar, porque tenían viento contrario, a eso de la cuarta vigilia de la madrugada, fue hacia ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo. 49Ellos, viéndolo andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, 50porque todos lo vieron y se asustaron. Pero él habló enseguida con ellos y les dijo: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». 51Entró en la barca con ellos y amainó el viento. Ellos estaban en el colmo del estupor, 52pues no habían comprendido lo de los panes, porque tenían la mente embotada.

09-01 San Eulogio de Córdoba

San Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir
San Marcelino de Ancona, obispo
San Adriano de Canterbury, abad
San Felano, abad
San Eustracio «Taumaturgo», abad
San Honorato de Buzançais, laico
Beata Julia de la Rena, reclusa
Beato Antonio Fatati, obispo
Beata María Teresa de Jesús Le Clercq, virgen y fundadora
Santas Agata Yi y Teresa Kim, mártires
Beatos José Pawlowski y Casimiro Grelewski, presbíteros y mártires

Pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos

Miércoles de la II semana de Navidad, feria.

1 Jn 4,7-10
Sal 71,1-2.3-4ab
Mc 6,34-44

34Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas. 35Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y ya es muy tarde. 36Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer». 37Él les replicó: «Dadles vosotros de comer». Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?». 38Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver». Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces». 39Él les mandó que la gente se recostara sobre la hierba verde en grupos. 40Ellos se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta. 41Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces. 42Comieron todos y se saciaron, 43y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces. 44Los que comieron eran cinco mil hombres

08-01 San Lorenzo Giustiniani

San Apolinar de Hierápolis, obispo
Santos Teófilo y Eladio, mártires
Santos Luciano, Maximiano y Juliano, mártires
San Paciente de Metz, obispo
San Severino de Nórico, monje y presbítero
San Máximo de Pavía, obispo
San Jorge de Kosiba, monje eremita
San Natalán de Aberdeen, obispo
San Erhardo de Ratisbona, obispo
Santa Gúdula, virgen
San Alberto de Cashel, obispo
San Lorenzo Giustiniani, obispo
Beato Eduardo Waterson, presbítero y mártir
Beata Eurosia Fabris, madre de familia
Beato Titus Zeman, presbítero y mártir