03-02 San Blas de Sebaste

San Blas de Sebaste, obispo y mártir
San Oscar de Bremen, monje y obispoSantos Simeón y Ana, santos del NT
San Celerino, lector y mártir
San Leonio, presbítero
Santos Teridio de Gap y Remedio de Gap, obispos
San Lupicino de Lyon, obispo
San Adelino, abad y presbítero
Santa Wereburga, abadesa
Santa Berlinda, virgen
Beato Helinando, monje
Beato Juan Nelson, presbítero y mártir
Beato Justo Takayama Ukon, mártir
Santa María de San Ignacio Thévenet, virgen y fundadora
Beata María Ana Rivier, virgen y fundadora
Beata María Elena Stollenwerk, virgen y fundadora
Beato Alois Andritzki, presbítero y mártir

Espíritu inmundo, sal de este hombre.

LUNES DE LA IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA, O BIEN SAN BLAS, OBISPO Y MÁRTIR, MEMORIA LIBRE O SAN ÓSCAR, OBISPO, MEMORIA LIBRE.

2Sam 15,13-14.30;16,5-13
Sal 3,2-3.4-5.6-7
Mc 5,1-20

Mc5 1Y llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. 2Apenas desembarcó, le salió al encuentro, de entre los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo. 3Y es que vivía entre los sepulcros; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; 4muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para dominarlo. 5Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. 6Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él 7y gritó con voz potente: «¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes». 8Porque Jesús le estaba diciendo: «Espíritu inmundo, sal de este hombre». 9Y le preguntó: «¿Cómo te llamas?». Él respondió: «Me llamo Legión, porque somos muchos». 10Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. 11Había cerca una gran piara de cerdos paciendo en la falda del monte. 12Los espíritus le rogaron: «Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos». 13Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al mar y se ahogó en el mar. 14Los porquerizos huyeron y dieron la noticia en la ciudad y en los campos. Y la gente fue a ver qué había pasado. 15Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio. Y se asustaron. 16Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos. 17Ellos le rogaban que se marchase de su comarca. 18Mientras se embarcaba, el que había estado poseído por el demonio le pidió que le permitiese estar con él. 19Pero no se lo permitió, sino que le dijo: «Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido misericordia de ti». 20El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

02-02 La Presentación del Señor

Fiesta de la Presentación del Señor
San Flósculo de Orleans, obispo
San Lorenzo de Canterbury, obispo
San Burcardo de Würzburg, obispo
Beato Simón Fidati de Cascia, monje y presbítero
Beato Pedro Cambiani de Ruffia, presbítero y mártir
Santa Catalina de Ricci, virgen
Santa Juana de Lestonnac, viuda y fundadora
San Nicolás Saggio de Langobardis, religioso
Beato Esteban Bellesini, religioso presbítero
San Juan Teófano Vénard, presbítero y mártir
Santa María Catalina Kasper, virgen y fundadora
Beato Luis Brisson, presbítero y fundador
Beato Andrés Carlos Ferrari, obispo
Beata María Dominica Mantovani, virgen y fundadora
Beato Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa, mártir

Mis ojos han visto a tu Salvador.

DOMINGO DE LA IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO. FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR, «LA CANDELARIA».

Fiesta de la Presentación del Señor, llamada Hypapanante por los griegos; cuarenta días después de Navidad, Jesús fue llevado al Templo por María y José, y lo que pudo aparecer como cumplimiento de la ley mosaica se convirtió, en realidad, en su encuentro con el pueblo creyente y gozoso. Se manifestó, así, como luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo, Israel.

Mal 3,1-4
Sal 23,7.8.9.10
Hb 2,14-18
Lc 2,22-40

22Cuando se cumplieron los días de su purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», 24y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones». 25Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. 26Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. 27Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, 28Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: 29«Ahora, Señor, según tu promesa, | puedes dejar a tu siervo irse en paz. 30Porque mis ojos han visto a tu Salvador, 31a quien has presentado ante todos los pueblos: 32luz para alumbrar a las naciones | y gloria de tu pueblo Israel». 33Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. 34Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción 35—y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones». 36Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, 37y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. 38Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. 39Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

01-02 Santa Brígida de Kildare

San Trifón, mártir
San Severo de Ravena, obispo
San Pablo de Trois-Châteaux, obispo
Santa Brígida de Kildare, abadesa
San Urso, presbítero
San Agripano de Le Puy, obispo y mártir
San Sigeberto III, rey
San Raimundo de Fitero, abad y fundador
San Juan de Craticula, obispo
Beato Reginaldo de Orleans, religioso presbítero
Santa Viridiana, virgen y reclusa
Beato Andrés de Segni, religioso presbítero
Beatos Conor O`Devany y Patricio O`Lougham, mártires
San Enrique Morse, mártir
Beatas Maria Ana Vaillot y cuarenta y seis compañeras, mártires
Santos Pablo Hong Yông-ju, Juan Yi Mun-u y Bárbara Ch’oe Yong-i, mártires
Beata Juana Francisca de la Visitación, virgen y fundadora
Beato Luis Variara, presbítero y fundador

Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?

SÁBADO DE LA III SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA.

2Sam 12,1-7a.10-17
Sal 50,12-13.14-15.16-17
Mc 4,35-41

35Aquel día, al atardecer, les dice Jesús: «Vamos a la otra orilla». 36Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. 37Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. 38Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». 39Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio, enmudece!». El viento cesó y vino una gran calma. 40Él les dijo: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». 41Se llenaron de miedo y se decían unos a otros: «¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».

Todo se lo exponía con parábolas

VIERNES DE LA III SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, SAN JUAN BOSCO, PRESBÍTERO, MEMORIA OBLIGATORIA.

2Sam 11,1-4a.5-10.13-17
Sal 50,3-4.5-6a.6b-7.10-11
Mc 4,26-34

26Y decía: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. 27Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. 28La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. 29Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega». 30Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? 31Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, 32pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra». 33Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. 34Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

31-01 San Juan Bosco

San Juan Bosco, presbítero y fundador
San Metrano, mártir
Santos Victorino y seis compañeros, mártires
Santos Ciro y Juan, mártires
San Geminiano de Módena, obispo
San Abrahán de Arbela, obispo y mártir
San Julio, presbítero
Santa Marcela, viuda
San Maedoc de Ferns, obispo
San Waldo de Évreux, obispo
San Eusebio de Rankwéil, monje eremita
Beata Luisa Albertoni, viuda
San Francisco Javier María Bianchi, religioso presbítero
Beata María Cristina de Saboya, reina
Santos Agustín Pak Chong-won y cinco compañeros, mártires
Beata Candelaria de San José, virgen y fundadora

La medida que uséis la usarán con vosotros

JUEVES DE LA III SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA.

2Sam 7,18-19.24-29
Sal 131,1-2.3-5.11.12.13-14
Mc 4,21-25

21Les decía: «¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero? 22No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. 23El que tenga oídos para oír, que oiga». 24Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. 25Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene».

30-01 Santa Martina de Roma

San Matías de Jerusalén, obispo
San Barsimeo de Edesa, obispo
Santa Martina, mártir
Santa Batilde, viuda y fundadora
Santa Aldegunda, abadesa
San Armentario de Pavía, obispo
San Teófilo el Joven, mártir
San Lesmes, abad
Beato Francisco Taylor, mártir
Beatos Ogasawara Gen`ya, Miya Kagayama y trece compañeros, mártires
Santa Jacinta Mariscotti, virgen
Beato Sebastián Valfré, religioso presbítero
San Pablo Ho Hyob, mártir
Santo Tomás Khuong, presbítero y mártir
San David Galván Bermúdez, presbítero y mártir
San Muciano María Viaux, religioso
Beato Columba Marmión, abad
Beata Carmela García Moyón, catequista mártir
Beato Segismundo Pisarski, presbítero y mártir
Beata Maria Bolognesi, laica