Hemos encontrado al Mesías.

Sábado de la II semana de Navidad.

1 Jn 3,7-10.
Sal 97.
Jn 1,35-42.

35Al día siguiente, estaba Juan con dos de sus discípulos y, 36fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Este es el Cordero de Dios». 37Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. 38Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?». Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?». 39Él les dijo: «Venid y veréis». Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima. 40Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; 41encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)». 42Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce: Pedro)».

04-01 San Manuel González García

Santos Hermes y Cayo, mártires
San Gregorio de Langres, obispo
San Ferreolo de Uzés, obispo
San Rigomerio, obispo
San Rigoberto de Reims, obispo y confesor
Santa Faraildis, viuda
Santa Ángela de Foligno, viuda
Beata Cristiana Menabuoi, virgen
Beato Tomás Plumtree, presbítero y mártir
Santa Isabel Ana Seton, viuda y fundadora
Beato Euquerio Llanillo García, religioso y mártir
San Manuel González García, obispo y fundador

Este es el Cordero de Dios.

Viernes de la II semana de Navidad, feria o Santísimo Nombre de Jesús, memoria libre.

1 Jn 2,29-3,6
Sal 97
Jn 1,29-34

29Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. 31Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». 32Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. 33Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. 34Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

02-01 San Basilio Magno y San Gregorio Nacianceno

Santos Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, obispos y doctores de la Iglesia
San Telesforo, papa mártir
Santos Argeo, Narciso y Marcelino, mártires
San Teodoro de Marsella, obispo
San Bladulfo, monje y presbítero
San Juan Bueno, obispo
San Vincenciano, eremita
San Mainquino de Luimneach, obispo
San Adalardo, abad
San Airaldo de Maurienne, monje y obispo
San Silvestre, abad
Beato Marcolino Amanni, religioso presbítero
Beata Estefanía Quinzani, virgen
Beatos Guillermo Repin y Lorenzo Bâtard, presbíteros y mártires
Beata María Ana Soureau-Blondin, virgen y fundadora
Beatos Pedro Cortasa Monclús y tres compañeros, religiosos mártires

El que viene detrás de mí.

Jueves de la II semana de Navidad. Santos Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, obispos y doctores de la Iglesia, memoria obligatoria.

1 Jn 2,22-28.
Sal 97.
Jn 1,19-28.

19Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?». 20Él confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías». 21Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?». Respondió: «No». 22Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». 23Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». 24Entre los enviados había fariseos 25y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». 26Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, 27el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». 28Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

01-01 Santa María Madre de la Dios

Santa María, Madre de Dios
San Basilio Magno, obispo
San Justino de Chieti, obispo
San Almaquio, mártir
San Eugendo, abad
San Fulgencio de Ruspe, obispo y confesor
San Claro, abad
San Frodoberto, abad
San Guillermo de Dijon, abad
San Odilón de Cluny, abad
Santa Zdislava, madre de familia
Beato Hugolino de Gualdo Cattaneo, eremita
San José María Tomasi, religioso presbítero
Beatos Juan y Renato Lego, presbíteros y mártires
San Vicente María Strambi, religioso y obispo
Beato Valentín Paquay, religioso presbítero
San Segismundo Gorazdowski, presbítero y fundador
Beato Andrés Gómez Sáez, presbítero y mártir
Beato Mariano Konopinski, presbítero y mártir
Beato Luis Grozde, mártir

Encontraron a María y a José y al niño. Y a los ocho días, le pusieron por nombre Jesús.

Miércoles de la Octava de Navidad, Santa María Madre de Dios, solemnidad.

Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en la Octava de la Natividad del Señor y en el día de su Circuncisión. Los Padres del Concilio de Éfeso la aclamaron como «Theotokos», porque en ella la Palabra se hizo carne, y acampó entre los hombre el Hijo de Dios, príncipe de la paz, cuyo nombre está por encima de todo otro nombre.

Núm 6,22-27.
Sal 66.
Gál 4,4-7.
Lc 2,16-21.

16Fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño. 18Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. 19María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. 20Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. 21Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.