18-02 San Eladio de Toledo

Santos Sadoth y ciento veintiocho compañeros, mártires
San Eladio de Toledo, abad y obispo
San Tarasio de Constantinopla, obispo
San Angilberto, abad
San Teotonio, presbítero y fundador
Beato Juan de Fiésole, «Fra Angelico», religioso presbítero
Beato Guillermo Harrington, presbítero y mártir
Beato Juan Pibush, presbítero y mártir
San Francisco Régis Clet, presbítero y mártir
Santos Juan Pedro Néel y tres compañeros, mártires
Santa Gertrudis Comensoli, virgen y fundadora
Beato Jorge Kaszyra, presbítero y mártir

Evitad la levadura de los fariseos y de Herodes

MARTES DE LA VI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA.

Sant 1,12-28
Sal 93,12-13.14-15.18-19
Mc 8,14-21

14A los discípulos se les olvidó tomar pan y no tenían más que un pan en la barca. 15Y él les ordenaba diciendo: «Estad atentos, evitad la levadura de los fariseos y de Herodes». 16Y discutían entre ellos sobre el hecho de que no tenían panes. 17Dándose cuenta, les dijo Jesús: «¿Por qué andáis discutiendo que no tenéis pan? ¿Aún no entendéis ni comprendéis? ¿Tenéis el corazón embotado? 18¿Tenéis ojos y no veis, tenéis oídos y no oís? ¿No recordáis 19cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil?». Ellos contestaron: «Doce». 20«¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?». Le respondieron: «Siete». 21Él les dijo: «¿Y no acabáis de comprender?».

¿Por qué esta generación reclama un signo?

LUNES DE LA VI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, FERIA O LOS SIETE FUNDADORES DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MEMORIA LIBRE.

Sant 1,1-11
Sal 118,67.68.71.72.75.76
Mc 8,11-13

11Se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. 12Jesús dio un profundo suspiro y dijo: «¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación». 13Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

17-02 Los Siete Fundadores de la Orden de los Servitas

Santos Siete Fundadores de la Orden de los Siervos de María, religiosos
San Teodoro, mártir
San Bonoso de Tréveris, obispo
San Mesrob, doctor de la iglesia armenia
San Flaviano de Constantinopla, obispo
San Fintán, abad y fundador
San Fian de Lindisfarne, abad y obispo
San Silvino de Auchy, obispo
San Constable de La Cava, abad
San Evermodo de Ratzeburg, obispo
Beato Lucas Belludi, religioso presbítero
Beato Matías Shóbara, mártir
Beata Isabel Sanna, laica
San Pedro Yu Chong-nyul, mártir
Beato Frederic de Berga, presbítero y mártir
Beato Antonio Lesczewicz, presbítero y mártir

Así se dijo a los antiguos; pero yo os digo.

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO, SOLEMNIDAD.

Eclo 15,15-20
Sal 118,1-2,4-5,17-18,33-34
1 Cor 2,6-10
Mt 5,17-37

17No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. 18En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. 19El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. 20Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. 21Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. 22Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la gehenna del fuego. 23Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, 24deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. 25Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. 26En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo. 27Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. 28Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la gehenna. 30Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la gehenna. 31Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. 32Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio. 33También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”. 34Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; 35ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. 36Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. 37Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.

15-02 San Claudio de La Colombière

San Onésimo, santo del NT
Santos Faustino y Jovita, mártires
Santos Isicio, Josipo, Romano, Zósimo, Baralo y Agapis, mártires
Santa Georgia, virgen
San Quinidio de Vaison, obispo
San Severo del Lacio, presbítero
San Decoroso de Capua, obispo
San Walfrido, abad
San Sigfrido de Växjö, obispo
Beato Ángel Scarpetti, religioso presbítero
Beatos Federico Bachstein y trece compañeros mártires, religiosos mártires
San Claudio de La Colombière, religioso presbítero
Beato Michal Sopocko, presbítero y fundador

La gente comió hasta quedar saciadas

SÁBADO DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, O SANTA MARÍA EN SÁBADO, MEMORIA LIBRE.

1Re 12,26-32:13,33-34
Sal 105
Mc 8,1-10

Mc8 1Por aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: 2«Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, 3y si los despido a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos». 4Le replicaron sus discípulos: «¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?». 5Él les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos contestaron: «Siete». 6Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. 7Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y mandó que los sirvieran también. 8La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; 9eran unos cuatro mil y los despidió; 10y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

14-02 San Cirilo y San Metodio

Santos Cirilo y Metodio, misioneros
San Valentín, mártir
San Vital de Spoleto, mártir
San Zenón de Roma, mártir
Santos Basiano y ocho compañeros, mártires
San Eleucadio de Ravena, obispo
San Auxencio, abad
San Nostriano de Nápoles, obispo
San Antonino, abad
San Juan Bautista de la Concepción García, religioso presbítero
Beato Vicente Vilar David, mártir

La mies es abundante y los obreros pocos

VIERNES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, SANTOS CIRILO, MONJE, Y METODIO, OBISPO, PATRONOS DE EUROPA, FIESTA.

Hch 13,46-49
Sal 116
Lc 10,1-9

Lc10 1Después de esto, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. 2Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. 3¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino. 5Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. 6Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. 7Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa en casa. 8Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, 9curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “El reino de Dios ha llegado a vosotros”.