Santos Macedonio, Patricia y Modesta, mártires San Sabino, mártir Santa Cristina, mártir San Pientio de Poitiers, obispo San Leandro de Sevilla, obispo San Eldrado, abad Santos Rodrigo y Salomón, mártires San Ansovino de Camerino, obispo Beato Pedro II, abad Beato Agnelo de Pisa, religioso presbítero Beata Francisca Tréhet, religiosa mártir Santa Dulce Lopes Pontes de Souza Brito , virgen
19Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. 20Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, 21y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros venían y le lamían las llagas. 22Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. Murió también el rico y fue enterrado. 23Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, 24y gritando, dijo: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. 25Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. 26Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”. 27Él dijo: “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, 28pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”. 29Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”. 30Pero él le dijo: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”. 31Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».
San Maximiliano, mártir Santos Mígdono, Eugenio, Máximo, Domna, Mardonio, Esmaragdo e Hilario, mártires Santos Pedro, Doroteo y Gorgonio, mártires San Inocencio I, papa San Pablo Aureliano, obispo San Gregorio I Magno, papa y doctor de la Iglesia San Teófanes «el Cronógrafo», abad San Elpegio de Winchester, monje y obispo Beata Fina de San Geminiano, virgen Beata Justina Francucci Bezzoli, virgen y reclusa Beato Jerónimo Gherarducci, monje y presbítero San José Zhang Dapeng, mártir Beata Ángela Salawa, virgen San Luis Orione, «Don Orione», presbítero y fundador
17Mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: 18«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte 19y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará». 20Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición. 21Él le preguntó: «¿Qué deseas?». Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda». 22Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?». Contestaron: «Podemos». 23Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre». 24Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. 25Y llamándolos, Jesús les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. 26No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, 27y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. 28Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».
San Pionio, presbítero y mártir Santos Trófimo y Talo, mártires San Constantino de Cornwall, mártir San Sofronio de Jerusalén, obispo San Vindiciano de Cambrai-Arras, obispo San Benito de Milán, obispo San Oengo «Cúldeo», monje San Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir Beato Juan Bautista Righi de Fabriano, religioso presbítero Beato Tomás Atkinson, presbítero y mártir Beato Juan Kearney, presbítero y mártir Santo Domingo Câm, presbítero y mártir Santos Marcos Chong Ui-bae y Alejo U Se-yong, mártires Beato Frano Gjini, obispo y mártir Beatos Pal Prennushi y Dedë Nikaj, presbíteros y mártires
Mt 23 1Entonces Jesús habló a la gente y a sus discípulos, 2diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: 3haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. 4Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. 5Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; 6les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; 7que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame rabbí. 8Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar rabbí, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. 9Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. 10No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. 11El primero entre vosotros será vuestro servidor. 12El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Santos Cayo y Alejandro, mártires San Víctor, mártir San Macario I de Jerusalén, obispo San Simplicio, papa San Droctoveo, abad San Attalo, abad San Juan Ogilvie, presbítero y mártir Beato Juan José Lataste, religioso y fundador Santa María Eugenia Milleret de Brou, virgen y fundadora Beato Elías del Socorro Nieves del Castillo, presbítero y mártir
LUNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, FERIA O SANTA FRANCISCA ROMANA, RELIGIOSA, CONMEMORACIÓN.
Dan 9,4b-10 Sal 78,8.9.11.13 Lc 6,36-38
36Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso. 37No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; 38dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».
Santa Francisca Romana, viuda y fundadora Santos Cuarenta soldados de Capadocia, mártires San Paciano de Barcelona, obispo San Vital de Castronovo, monje San Bruno de Querfurt, obispo y mártir Santa Catalina de Bolonia, virgen Santo Domingo Savio, laico Santos Pedro Ch’oe Hyong y Juan Bautista Chon Chang-un, mártires
Gén 12,1-4a Sal 32,4-5.18-19.20.22 2Tim 1,8b-10 Mt 17,1-9
Mt 17 1Seis días más tarde, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto. 2Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. 3De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. 4Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». 5Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». 6Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. 7Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis». 8Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. 9Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».